¡Cómo elegir una buena ola!
Elegir la ola adecuada aumenta las posibilidades de cogerla y reduce la frustración. Al elegir bien y remar solo hacia las olas que merecen la pena, se ahorra energía. Una posición correcta en el line-up garantiza que no se pierdan las buenas olas. Cuando un surfista pasa de ser principiante, es decir, de surfear en aguas turbulentas, a ser un surfista de nivel intermedio para montar olas sin romper, el océano ofrece algunas señales que hay que saber reconocer para poder empezar a remar en el momento adecuado.
Ubicación justo en la cima
En primer lugar, hay que colocarse de manera que se remo directamente desde el pico (la cresta de la ola), justo donde la ola empieza a romper. Esto ofrece al surfista la mayor probabilidad posible de coger la ola en ese punto y, además, desde allí se puede realizar el recorrido más largo sobre la ola. Además, es importante situarse a una distancia suficiente de la playa para que la ola no te golpee en la cabeza.
Remar con confianza frente a «remar sin rumbo fijo»
En segundo lugar, hay que remar con una actitud positiva y decidida, y posicionarse y remar en el line-up con confianza en uno mismo. A menudo, los surfistas se muestran indecisos y se quedan a la deriva en el pico, en lugar de remar con determinación y con el objetivo de posicionarse bien en la dirección adecuada cuando se acerca una buena ola. El objetivo aquí siempre debe ser posicionarse o remar sobre el oleaje para buscar una ola mejor que pueda venir después.
¿Cómo se decide qué ola elegir para remar?
Un surfista también debe decidir a qué ola se dirige. Existen tres tipos básicos de «oleaje» sin romper que deben tener en cuenta para poder tomar decisiones acertadas y coherentes sobre si la ola que se aproxima es adecuada para remar y montarla.
1. Los surfistas suelen remar en busca de olas (swells = olas sin romper o oleaje) que pueden considerarse «planas». Tienen un aspecto plano y aún no se han formado lo suficiente como para que el surfista pueda cogerlas. Cuando un surfista rema y se pierde una ola de este tipo, suele haber tres consecuencias. Desperdicia energía y esfuerzo, ya no se encuentra en la posición correcta para la siguiente ola y la ola siguiente puede romper sobre su cabeza. Todo esto hace que, en parte, resulte más difícil remar de nuevo para volver a posicionarse.
2. En ocasiones, los surfistas remaban también hacia olas que ya estaban a punto de romper, las llamadas «pitching waves». Estas olas rompen justo encima del surfista cuando este intenta ponerse de pie. Estos «take-offs tardíos» suelen acabar en una caída justo en el momento del despegue, lo que tiene como consecuencia no haber recorrido la ola, haber perdido la posición en el pico y haber desperdiciado energía y esfuerzo.
3. Los surfistas solo deben remar hacia las olas que están a medio formarse. Estas olas permiten al surfista entrar en ellas de forma más limpia y sencilla. Una salida limpia permite al surfista generar impulso al remar y alcanzar velocidad, que luego puede aprovechar para el despegue o la primera maniobra.
Conclusión
Es importante reconocer qué tipo de ola se aproxima antes de empezar a remar hacia ella. Cuando ves una ola en el horizonte, tienes que decidir si es adecuada para remar o no. Esta decisión temprana te permite, poco a poco, surfear olas cada vez más numerosas y constantes. Cuantas más olas «a medio formar» alcances remando y cuanto mejor te posiciones de antemano en el line-up, más fácil será entrar en la ola verde.
El siguiente vídeo vuelve a presentar los consejos anteriores de forma muy clara:









