El error más común al aprender a surfear: ¡exigirte demasiado!
Normalmente, nos invade una sensación maravillosa cuando pensamos en el surf y el mar. Pero a veces se cuela esa cierta presión que nos imponemos a nosotros mismos cuando aprendemos algo nuevo. Sin embargo, aprender a surfear debería ser mucho más que simplemente dominar la técnica. Además, la mayoría de los errores solo se producen cuando nos presionamos y nos exigimos demasiado al surfear; además, perdemos la diversión.
¿Por qué nos presionamos tanto a la hora de aprender a hacer surf y nos exigimos tanto?
Cuando aprendemos a hacer surf, tendemos a presionarnos a nosotros mismos por diversas razones:
– la búsqueda de la perfección
Desde el principio, lo que más nos gustaría es surfear las olas verdes y ejecutar todos los movimientos técnicos a la perfección. Esta expectativa puede generar una gran presión que nos impide disfrutar del proceso de aprendizaje.
– compararse con los demás
Cuando vemos a otros surfistas deslizarse sin esfuerzo sobre las olas, nos presionamos a nosotros mismos para rendir igual de bien; seguro que tú también lo has vivido, ¿verdad? El miedo al fracaso o la sensación de no ser lo suficientemente buenos puede llevarnos a estresarnos innecesariamente.
– Presión de tiempo
Por un lado, probablemente no tengas fuerzas para quedarte en el agua durante horas y practicar; por otro, queremos aprovechar cada segundo cuando las condiciones son buenas. Esto nos lleva a presionarnos para progresar rápidamente, en lugar de disfrutar del momento.
– Imprevisibilidad
La imprevisibilidad de las olas y del tiempo puede generar frustración cuando no se cumplen nuestras expectativas. Por eso, al aprender a surfear, es fundamental recordar que la esencia de este deporte es la alegría, la libertad y la conexión con la naturaleza.
¿Qué pasa cuando nos exigimos tanto a nosotros mismos?
Si nuestras expectativas son excesivamente altas, nos sentiremos insatisfechos cuando no podamos cumplirlas. Esto puede afectar negativamente a la diversión y la relajación que se supone que ofrece el surf.
Si crees que tienes que rendir al máximo nivel en el agua desde el principio, al final solo te sentirás decepcionado. Porque todos hemos empezado alguna vez a aprender a surfear y es importante no tener miedo al fracaso. Al aprender, debemos aceptar que cometeremos errores y, en el mejor de los casos, aprender de ellos.
Las expectativas demasiado altas también pueden tener consecuencias físicas. La presión y la tensión pueden provocar rigidez muscular, trastornos del sueño y agotamiento físico. Esto, a su vez, suele afectar a nuestra salud física y mental.
Así que no le sirve de nada a nadie tener expectativas poco realistas sobre nosotros mismos y presionarnos para ser profesionales desde el primer momento. ¡Lo más importante es divertirse siempre!
Consejos para evitar la presión y estar más relajado: ¡ser menos exigente contigo mismo te ayuda a avanzar!
Para evitar la presión a la hora de navegar por Internet y adoptar un enfoque más relajado, quizá te puedan servir de ayuda los siguientes consejos:
- Céntrate en la diversión: recuerda que el surf es, ante todo, una actividad de ocio que debe hacerte disfrutar. Da prioridad a la diversión de la experiencia por encima del afán de perfección.
- Acepta y disfruta del proceso de aprendizaje: al principio de tu experiencia con el surf, asume tus errores y tus inseguridades. Aprender a surfear es un proceso gradual en el que tanto los errores como los avances son igualmente valiosos.
- Paciencia: Date tiempo para crecer. No te precipites y deja que el proceso de aprendizaje siga su curso a tu ritmo.
- Vive el momento: concéntrate en el aquí y ahora. Deja a un lado las preocupaciones sobre el pasado o el futuro y céntrate en las olas, el agua y tus movimientos.
- Mindfulness: Aprovecha el surf como una oportunidad para practicar el mindfulness. Presta atención a tu respiración, a tu postura y a las sensaciones que experimentas mientras surfeas.
- Aprende de los errores: considera los errores como oportunidades para crecer. Cada caída o cada ola que se te escape te ofrece la oportunidad de mejorar tus habilidades y ser mejor.
- Respira hondo: cuando te sientas estresado, utiliza la respiración consciente para calmarte. Las respiraciones profundas pueden tranquilizar tus nervios y ayudarte a relajarte.
- Relájate en los descansos: tómate un tiempo para descansar entre sesiones de surf, para recuperarte y recargar energías.
- Comunidad: Conéctate con otros surfistas, compartí experiencias y aprended unos de otros. Una comunidad que te apoya te quita la presión y puede motivarte.
- Cambio de perspectiva: deja de centrarte en alcanzar objetivos concretos y céntrate en una sensación general de bienestar y plenitud.
Si sigues estos consejos, podrás liberarte de la presión y aprovechar el surf como una oportunidad para relajarte, disfrutar y crecer personalmente.
Que te diviertas probándolo 🙂




