Con el surf no solo aprendes mucho sobre las olas y cómo leerlas: igual que tras una primera cita puedes calar qué tipo de persona es alguien, también funciona bastante bien con los distintos tipos del line-up. Con un poco de humor y experiencia, te divertirás reconociendo aquí a otros, y quizá incluso a ti mismo.
El temerario
¡Si lo haces, hazlo bien! En cuanto este tipo llega remando, tus posibilidades de pillar una buena ola disminuyen. Este tipo rema directo al line-up y no se corta en adelantar a todos los que esperan y llevarse una ola tras otra. Con este tipo, por supuesto, también se trata mucho de rendimiento, pero como dice el refrán: ¡la fortuna sonríe a los audaces! Al temerario todo le sale redondo, ya que con su esfuerzo remando y su ambición es, claro, quien más olas se lleva. Eso sí, tampoco es muy popular en el line-up, porque le falta empatía con los demás surfistas sedientos de olas . Pero no estamos aquí para hacer amigos, sino para surfear, ¿no?
Más sobre el tema: No Risk no Fun! – Chippa Wilson & co, surfing on the rocks!

El local
El local es el hermano mayor del temerario. Con su bonus de local , los surfistas turistas tienen que contenerse. No solo conoce el spot como la palma de su mano, sino que además es una regla no escrita que los locales tienen prioridad en el pico . Es muy posible que el local se tome la prioridad aunque no siempre le corresponda. Eso no significa que no te vaya a tocar ninguna, pero tu posición en el pico te la tienes que ganar. Con una sola mirada, el local sabe con qué marea, y con qué condiciones de swell y olas se surfea mejor. Por supuesto, eso también te sirve a ti de orientación cuando quieras meterte en el agua.
El paciente
¿Sentarse en medio del jaleo y pelearse por la primera ola que llegue? Eso no va en absoluto con el paciente. Normalmente lo verás más bien apartado en el canal o incluso en el outside, donde hay menos surfistas. Allí espera paciente y relajadoa que entre la serie grande y se lleve por delante a los surfistas de más adentro, para luego remar tranquilamente una ola él solo. Este tipo de surfista es la calma personificada y no se frustra si se pasa 20 minutos sentado en el line-up; además, es una persona agradable. Rara vez choca con otro surfista, ni física ni verbalmente.
El gafeA menudo este tipo desafortunado está tan motivado que solo puede darte pena. Da igual si ya de camino al agua tropieza con su propio leash o si en el agua lucha con la zona de impacto y ni siquiera llega al line-up:
¡El gafe no se rinde! Una y otra vez lo vuelve a intentar con esto del surf y sabe vivir con un buen revolcón. Por desgracia, así también se cruza rápido en el camino de otros surfistas y tiene que tener cuidado de no ganarse, además de su propia frustración, la antipatía de los demás. Pero recuerda siempre: ¡sin esfuerzo no hay recompensa! Y aunque lo aprendas por las malas, ¡merece la pena no rendirse!
El charlatán
“¡Hey, qué tal?” “¿Y qué, buen día hoy?” Al charlatán lo que más le gusta es ir a surfear para tomarse un cafecito con otros sociables en el line-up. A este tipo lo encontrarás sobre todo en el canal o en el outside, donde rompen pocas olas. Solo interrumpe su cotilleo cuando por casualidad una ola se lo lleva. Este tipo es un compañero agradable que, con suerte, hasta se entera de algún secreto de los locales. Eso sí, su sesión de surf no es ni de lejos tan productiva, porque de nada no sale nada.

El tragaolas
Al tragaolas no le convence eso de surfear solo las olas bonitas. Vive según el lema: “¡Lo que no esté a salvo a la de tres, me lo llevo!” Por eso suele quedarse algo más en el inside y espera una ola más pequeña que a los demás surfistas no les parezca lo bastante buena. Para él prima la cantidad sobre la calidad , y así, claro, tiene más olas. Sin embargo, el tragaolas no vive sin peligro, ya que puede cruzarse fácilmente en el camino de otro Surfista que viene por la ola desde más atrás. Además, queda atrapado en la boca del lobo, la zona de impacto, cuando entra la serie grande. Pero qué más da: ¡NO RISK NO FUN! ¡Así hay un buen revolcón más!

