Lena

Dos cosas que quiero más que nunca:

¡Ir al mar! ¡Quedarme en el mar!

¿Quién no conoce esa sensación de querer salir, viajar y vivir aventuras? Sí, ese era mi plan, pero por desgracia el coronavirus me lo desbarató. Así que, en lugar de a Asia, viajé a Fuerteventura. Cuatro semanas sin plan, sin idea de lo que quería hacer en esta isla. Ya sentada en el avión, seguía sin saber cómo llegaría a Cotillo. Y de repente todo encajó; en esta isla, en este pueblo, todo parecía tan fácil y relajado: El Cotillo. ¡Nunca un lugar me había cautivado tanto y me había hecho sentir en casa desde el primer momento! Por primera vez me subí a una tabla de surf y me entusiasmó tanto que ya no pude parar. En Navidad, la gente del pueblo fue tan amable y de tan buen corazón que me invitó a celebrar la Navidad con ellos. Me sentí como en casa gracias a toda la gente maravillosa que conocí en Cotillo. De vuelta en Suiza no aguanté mucho, ¡así que el año pasado me subí cuatro veces al avión rumbo a Fuerteventura! Después de mi segunda visita a Cotillo lo tuve claro: ¡AQUÍ QUIERO ESTAR!

Dicho y hecho: dejé el trabajo y el piso y me deshice de mis cosas, porque ¿qué hace falta aquí en Cotillo? No mucho. Nada más llegar ya estaba trabajando de camarera en un restaurante, y entonces vi que FreshSurf buscaba a alguien para la escuela de surf: ¡mi oportunidad! ¡Justo lo que me había imaginado!

A partir de ahora os doy la bienvenida en la oficina/tienda, ¡y me hace muchísima ilusión! Pasaos a verme, que tengo muchas ganas de conoceros y de escuchar vuestras historias de Fuerte.

¡Hasta pronto! Vuestra Lena