Para nuestros huéspedes y para nosotros, el campamento de surf en agosto lo tuvo realmente todo: un montón de sesiones de surf, viajes espontáneos por carretera, barbacoas con gente de todo el mundo y, además, dos semanas de festival en El Cotillo. En resumen: ¡un mes lleno de sol, sal y buen humor! ¿Suena como un programa muy completo? Lo fue, ¡lee tú mismo!
Surf, barbacoas y ambiente de campamento de surf
Nuestros clases de surf en el campamento de surf de agosto estuvieron llenos de energía: desde las primeras olas verdes hasta largos recorridos en Punta Blanca, lo tuvimos todo. Lo mejor de todo fue que muchas caras conocidas volvieron y siguieron mejorando sus habilidades con la tabla.
Entre medias, también hubo tiempo para poner las tablas en el techo del coche, poner música y pasar todo el día con los amigos en el spot: eso es el auténtico estilo de vida surfero. Por la noche, barbacoas, cielos estrellados y charlas en las que huéspedes de todo el mundo se convirtieron por un momento en una gran familia. Y sí, allí incluso se aprende que las estrellas se pueden ver hasta 100 años después de haber explotado ????.
A finales de mes, el huracán Erin nos trajo un fuerte oleaje. El mar se mostró casi invernal y nos regaló un auténtico espectáculo que muchos huéspedes contemplaron con asombro.
Aventuras y momentos en la isla
El campamento de surf en agosto también fue sinónimo de muchas excursiones y pequeñas aventuras. Excursiones de un día a Betancuria, escapadas a calas secretas o paseos por las dunas de Corralejo: agosto también tuvo mucho que ofrecer en tierra firme.
Y sí, a veces también hubo demasiada aventura: coches atascados en la arena o la duda de si el coche de Lena aguantaría realmente el viaje de vuelta ????. Pero precisamente este tipo de historias son las que más risas provocan después.
Además, hubo un colorido mercadillo de surf: desde trajes de neopreno hasta tablas y bolsos hechos a mano, había de todo. Muchos huéspedes encontraron su nueva pieza favorita con los ojos brillantes.
Vanlife en El Cotillo
Dormirse con el sonido de las olas, abrir la puerta de la furgoneta por la mañana y saltar directamente al mar: para Lena, eso era la encarnación de la libertad. Llegar temprano a la playa, antes de que nadie más se haya despertado, remar las primeras olas y ver el amanecer desde el line-up… esos son los momentos que nunca se olvidan.
Festival Buen Viaje: dos semanas de pura fiesta en Cotillo
¡El Cotillo vibró en agosto! Las «Fiestas en honor a Nuestra Señora del Buen Viaje» son una de las celebraciones más importantes de Fuerteventura. Originalmente se celebraban en honor a la patrona de los pescadores, pero hoy en día combinan tradición, música y animadas fiestas en la playa.
Las callejuelas se transformaron en un colorido espectáculo con guirnaldas, bandas en directo tocaron hasta altas horas de la noche, hubo una enorme batalla de agua en el puerto, fuegos artificiales en la playa y tanta gente cantando en las calles que toda la ciudad parecía un concierto. Nuestros huéspedes se encontraban en medio de todo ello, ya fuera bailando en la arena, cantando en las calles o maravillándose con los fuegos artificiales. Dos semanas de pura energía y alegría de vivir: para muchos, un momento inolvidable de su estancia.
Lo mejor de agosto: ¡gracias a todos!
Lo mejor fue poder volver a ver tantas caras conocidas: habéis hecho que el campamento de surf de agosto fuera algo muy especial. Las olas, las tardes y las charlas que hemos compartido quedarán en nuestra memoria.
Al mismo tiempo, también tuvimos que decir adiós: nuestra Jessi ha dejado el equipo. ¡Gracias por tu energía, tu apoyo y estas semanas inolvidables! Pero también podemos dar la bienvenida a una nueva cara: Selina nos apoyará en el campamento a partir de ahora. Estamos muy contentos de tenerla en el equipo. ¡Bienvenida, Selina!
Agosto fue un mes salvaje, cálido, lleno de sol y de gente que llenó el campamento de surf de vida. Gracias por estar ahí. ¡Ya estamos deseando ver todo lo que nos depara septiembre!




